lunes, octubre 18, 2004

Se levantó lentamente queriendo prolongar cada segundo de su reposo horizontal. -Otro día más- se dijo.- Encapotado, para no variar.
Recorrió varias manzanas. Las mismas losetas grises. Siempre mojadas, huidizas. Lo único que variaba en su rutina era él mismo. Su vacío existencial crecía exponencialmente. Era insoportable