sábado, julio 16, 2005

Fuera de mí

A estas horas no me pregunto nada acerca de mi vida, ni si quiera me planteo eso tipo de cosas de a diario . No soy capaz de sumirme en mis pensamientos. Algo me lo impide. Un cd del top manta de fondo y un puñado de píxels a 30 centímetros de mi nariz.
Tampoco se debe a la Coca-cola que acabo de tomarme en una terraza, ni a las conversaciones poco trascendentales que acabo de escuchar, bi a la cantidad de marulos con los que me he topado.No, no es eso.
Es extraño, pero estoy relajada. Algo fuera de lo común. El desasosiego me abandonó, ¿por cuánto? - me pregunto, echándolo de menos-.
Como si un valium hubiese afectado completamente a mi sistema, la tranquilidad, la ausencia de algo, me envuelven en un velo de nada. Transparente. Vacío.

Me duele un hombro. Una mala postura. Es el derecho. El dolor hace que comience a reaccionar. Ya puedo apretar los ojos y llorar. Mi soledad desbanca al tul transparente a codazos. La música pasa a un segundo plano y los píxels se van de paseo. El corazón ha vuelto a latir. Con fuerza. Sonrío. Descubro formas en el vacío. Me río de mí. He vuelto. Y no pienso marchar.