sábado, octubre 29, 2005

"Este armazón de huesos y pellejo"

Me preparé un baño de espuma hasta arriba, cogí velas, las encendí y coloqué mi ordenador con una lista de reproducción de mis canciones favoritas chill out y capítulos de mi serie. Quería escapar una vez más de todo. De manera extraña y, en contra de todo pronóstico, cada vez lo veía más claro: mi alma estaba negra. Negra-carbón. No podría aguantar mucho tiempo de esa forma. Era algo así como intentar permanecer en la bañera más de una hora, cuando ya tienes la piel completamente a lo pasa de Corinto, empezando a notar el agua fría y viendo como la cera de las velas resbala cayendo por todos lados y comienzas a consumirte tú, a su vez. Era algo insostenible. Está comprobado que cuanto más insostenible se hace una cosa más se desea mantener. Duele saberlo. No, lo que duele es no tener el calor. Eso es. Duele saber que te quedas petrificado en un mar de agua fría cuando hace apenas unas unidades hervía a borbotones y desprendía oleadas de vapor, las velas olían y el portátil todavía tenía batería. Sí, era así.

Suena el teléfono. La piel estaba fría, tiritaba. El gato encima de la toalla de la cabeza y con tus piernas sin respuesta. Que lo coja otro. Al final, acabas saliendo. El aparato ya no suena.

Pero todavía tengo los dedos arrugados y las toallas envolviéndome.

t + k´s .....

Desde lo más profundo del muro de las lamentaciones

De noche, en la más profunda oscuridad de un balcón, escribo con las manos todavía llenas de hollín. Intento encontrar la pista de la poesía. El aire es frío y acaricia mis piernas. A lo lejos oigo unas campanas y el murmullo de la gente en una ventana próxima. Ajeno a mí, como siempre. De frente, una construcción famosa con luces indirectas. Reclino la cabeza hacia atrás tratando de conseguir una postura que me envada lo máximo. Necesito recuperar los archivos de mi interior, quizá aparezcan esta noche, aunque no lo tengo muy claro. Nunca lo se. No es de extrañar.

Los minutos danzan en un vals eterno marcando mi vida, para lo visible y lo invisible. Me duele que sea así, como tantas cosas.

Un grillo. La conciencia. Ahí, en la inmensidad del vacío que se extiende bajo mi cuerpo. Dime algo. Es importante. Es relevante. LO NECESITO!

Una estrella, dos estrellas, tres estrellas .... y así, continúa el baile hacia ningún lugar.

jueves, octubre 20, 2005

Esta tarde, a eso de las 4 , me puse en movimiento. Sin más, durante el trayecto reflexioné sobre qué pone a la gente en marcha : qué hace que se desplacen de un lado a otro. En mi caso se trataba de comida. Me moría de inanición. Es sencillo, tras haberte levantado temprano (Aunque no lo suficiente como haber ido a todas tus clases) , haber aguantado 4 horas en un banco , llegas a la puerta de un sitio que pone : COMEDOR , bajas unas 60 escaleras hasta alcanzar una especie de catacumba y te lo encuentras: macarrones igg ,merluza de algún amigo del Capitán Pescanova y una ensalada mal aliñada, todo ello aligerado con Mayonesa Koipe -Ahora con más aditivos. Los macarrones, danzando entre oleadas de guisantes de lata y jamón (york?) de origen desconodico en una matriz grasienta me saludan nada más llegar a la mesa, :-Oh, cómeme ,


---Continuará (a partir de las 10.30 las malignas influencias de "la internet" no pueden atravesar el muro de las lamentaciones)

sábado, octubre 08, 2005

Estoy harta y sólo han transcurrido 4 noches. No es la comida, ni el cuarto, ni las compañeras. Es el lugar en el que he caído :¿cómo he podido hacerlo? Me duele ser tan gilipollas como para estar allí. Una prostitución espiritual en toda regla. ¿Qué me queda hacer? ¿Gritar? ¿Salir en pelotas a la
Quintana? ¿Meter a un muñeco hinchable en la cama? ¿Proclamar una supuesta homosexualidad?
Estoy hasta los cojones de estar en un sitio que actúa en contra de toda igualdad pero que la proclama como el que más, de oír hablar de "orden para tu marido" "tener muchos hijos y hacer paellas" . No se cuanto tiempo podré aguantar. ¿Dónde están tus principios Carmen? ¿En el estómago? ¿En "te quedas ahí y te aguantas"?
Quiero llorar de rabia, pero las putas lágrimas siguen sin querer salir...
me muero

martes, octubre 04, 2005

Se dirigía por la calle a paso firme, como si tuviera un verdadero propósito...