Unos números en rojo me dicen que me quedan 8 minutos de conexión. Estoy en un cubículo de color negro. En un lugar desconocido para mí. En la pared de al lado un ´póster de Kill Bill. Mis pertenencias : un bolso rosa con un león colgando. un botellín de agua fría y un jersey se encuentran en mi campo de visión.
Se oyen murmullos a lo lejos.No, miento. No son lejos, son cerca. El local no es excesivamente grande. Ella está aquí, su marcador dice 30.
"And say something stupid like I lovee you"
Siempre hay música de fondo. Aunque canten los triunfitos.
00 03 . Abro el bolso en busca de calderilla. Bien. Será suficiente por ahora.
Justo detrás de mí hay una cristalera semioculta por unas venecianas. Hace un rato un hombre de mediana edad estaba cargando una gran bolsa naranja en el maletero. En la calle, nadie. Vacío.
Creo que se ajusta a la regla de lugar equivocado, momento equivocado. Ando al revés. Está más que comprobado.
Oigo la voz de los de Operación Triunfo entremezclada con "mimá tío" "voy a saltar, ´cógelo tú" " me diste" " quien es ese tipo" . Es una mezcla variopinta. Interensante, sí.
Vuelve a marcar 3 y mi calderilla está en peligro de extinción. Tuve que salir a la calle, por problemas respiratorios. Cosa de humos, vaya. Me puse el jersey fuera. Todavía lo conservo. La noche está fresca ("la noche está estrellada y ella no está conmigo"). Hoy no se ven las estrellas. El pavimiento todavía rezuma agua. Estaba recordando cómo escurrían las gotas de agua por la cristalera. Después de dormir. La cama sigue revuelta.
Se oyen los fuegos de Pijenjo. traca traca traca traca. Creo que desde aquí no se ven.Ya pararon. Seguramente la pólvora esté chorreando. O sea sólo la bienvenida. Todo puede ser, oye.
Creo que voy a abandonar mi silla giratoria. Esa en la que me estoy revolviendo. Como si de una lucha personal se tratase. Tengo ganas de evadirme de una vez por todas.
El pez sigue en la tartera. Solo.